domingo, 29 de julio de 2012


YO y yo


Hay situaciones  en las que podemos haber tenido una experiencia espiritual y otras en nuestra vida cotidiana en las que parece no existir nada más que eso, lo cotidiano.-
Incluso creer que lo espiritual está desconectado de esa vida cotidiana .-
Podríamos decir entonces que tenemos internamente dos partes, un “Yo” con mayúsculas y un “yo” con minúsculas, que no tienen porqué estar separados , no tiene porqué estar expatriado al terreno de la Sombra cada vez que está presente uno de ellos.-
Para McDonald, una de las funciones de la PNL es el poder brindar herramientas que permitan crear un contexto en el que sea posible poder preguntarnos sinceramente:
-          ¿Qué es lo que creías que necesitaba ser amado?
-          ¿Qué es lo que creías que tenías que amar en tu vida?
-          ¿Tal vez los paseos por la playa, los abrazos, los asados, las vacaciones?
-          ¿Eso es lo que necesita ser amado?
-          ¿Es eso lo que ha estado añorando, buscando, implorando tu abrazo?
Según Robert McDonald lo que quiere ser amado es aquello a lo que más temo.- Siguiendo con esta línea de pensamiento, lo más substancial que puede darse , así como uno de los desafíos más profundos que existe es amar a los enemigos…¿dónde están? ¿quiénes son?.-
Muchas personas manifiestan  tener enemigos internos, que los conducen a que surja el auto boicot.- Ahora bien, si amo a mis enemigos internos, ¿qué ocurre con ellos?

Tras cualquier comportamiento , pensamiento o quehacer , siempre hay detrás un propósito universalmente aceptable que trata de trasladarnos a un lugar virtual de inocencia universal.- Si bien es posible que esto pueda parecer como con ausencia de sentido racional , existe una parte interna que es toda perdón,. Perdonar a alguien por algo adolece de falta de sentido racional, y lo que si quizás podría tener sentido sería aguardar a que merezca ser perdonado, pero eso llevaría  esperar tal vez  largo tiempo, quizás eternamente.-
Una experiencia del perdón es un buen ejemplo de cuando “sucede el milagro”

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